Aena reactivará el ‘megaconcurso’ de los filtros de seguridad en marzo.

Aena ultima los detalles para reactivar el megaconcurso de los filtros de seguridad de las terminales de los aeropuertos de más de 400.000 pasajeros antes de Semana Santa. El gestor aeroportuario, que suspendió la licitación de los nuevos contratos tras la denuncia del sindicato USO, trabaja ya contrarreloj para poder adjudicar el servicio a lo largo del mes de mayo y conseguir reforzar los turnos de cara a la temporada alta y así evitar que se repita el caos del verano pasado, cuando los vigilantes bloquearon El Prat para denunciar la falta de personal y las precarias condiciones laborales.

El gestor todavía no ha fijado una fecha definitiva para reabrir la licitación del concurso de seguridad privada porque está pendiente de la resolución del Tribunal Administrativo Central de Recursos Contractuales (TACRC), organismo ante el que fueron recurridos los pliegos por la Unión Sindical Obrera (USO). Aun así, tanto fuentes de Aena como del sindicato dan por hecho que la resolución, que “está al caer”, será positiva para Aena por lo que podrá reactivar el concurso en las próximas semanas sin realizar cambios sustanciales a los pliegos, tal y como le exigían los representantes de los trabajadores.

Y es que, según explican fuentes sindicales y del gestor aeroportuario consultadas por este diario, la única concesión que se ha hecho a las exigencias de USO es la incorporación de los acuerdos a los que se llegaron en la mesa de negociación sectorial abierta el otoño pasado en la que participaron representantes de los sindicatos, de Aena, del ministerio de Empleo, Hacienda y Fomento y de las empresas de seguridad privada. En dicha negociación se pactó extender a toda la red de aeropuertos las mejoras recogidas en el laudo dictado por el arbitro Marcos Peña para poner fin conflicto de El Prat desatado por los trabajadores de la empresa Eulen.

Entre otras mejoras, se encuentra un aumento de las plantillas (que haya cinco vigilantes por filtro en la temporada alta en vez de cuatro), alzas salariales y la recuperación de una serie de pluses. El reconocimiento de estos derechos obligó a Aena a relicitar los contratos de seguridad privada y elevar el presupuesto global un 35% hasta los 360,3 millones de euros. El aeropuerto que más ha visto crecer el gasto en el servicio de inspección de pasajeros es el de Barcelona, donde el presupuesto ha crecido un 75%  hasta los 41,4 millones de euros por dos años.

El sindicato USO, que tiene un 21%  de la representación, considera que los montos aprobados son insuficientes para afrontar todos los compromisos salariales (pluses) y de plantilla por lo que ponen en duda la viabilidad económica de los contratos y del servicio.

Amenaza de huelga

Aena se reunió con los representantes de los trabajadores después de que presentaran el recurso ante el TACRC para tratar de llegar a un acuerdo y que desistieran del proceso. Aunque el gestor aeroportuario se mostró convencido de que iban a retirar el recurso, fuentes sindicales aseguraron que no sólo no iban a dar un paso atrás si no que ya estaban contemplando algunas medidas de presión adicionales para forzar al gestor a introducir más cambios en los pliegos, aunque estos recibieran el visto bueno del tribunal administrativo. “No vamos acudir a la vía judicial porque Aena no está haciendo nada ilegal pero sí que estamos estudiando otras medidas de presión como protestas o paros para conseguir que se cambie el pliego”, explicó Basilio Alberto Febles, secretario general de la Federación de Trabajadores de Seguridad Privada de la Unión Sindical Obrera (FTSP-USO).

El recurso presentado por USO incluía cuatro puntos para modificar de los cuales sólo se ha aceptado. Los otros tres, que han sido rechazados por Aena, contemplan la eliminación de la subasta electrónica para evitar que las empresas que pasen el filtro técnico bajen los precios para hacerse con el contrato; aumentar el presupuesto para asegurar que se pueden pagar todos los plueses y que las empresas ganan dinero con el servicios e imponer por contrato la subrogación de los auxiliares de servicio (los que gestionan el acceso a los filtros). “Cada vez que una empresa nueva se hace con el servicio, los trabajadores se van a la calle y les recontratan por lo que no acumulan antigüedad”, explica Febles. A su vez, critica que hay pluses muy difícil de cuantificar y de pagar.

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