De Armas pide la liquidación de Seguridad Integral al juez

“Esperemos que el Sr. Juez atienda esta petición y así se acabe de una vez por todas el calvario de cientos de trabajadores de esta empresa PIRATA”.

El administrador único de Seguridad Integral, Héctor de Armas, presentó el pasado 22 de febrero un escrito ante el juzgado número 2 de lo mercantil de la capital grancanaria mediante el que solicita al juez de la concursal la liquidación de la empresa «dada su situación».

Este escrito, del que se informó ayer a las partes implicadas, se presentó dos semanas después de que Ralons, sociedad propiedad de Miguel Ángel Ramírez, denunciara a De Armas por adoptar decisiones que «provocan tensiones de tesorería» y dificultan el pago a las limpiadoras de colegios.

A principios de febrero, Ralons Servicios interpuso dicha querella contra De Armas -que fue administrador único desde el 10 de noviembre de 2011 hasta el 22 de diciembre de 2017- y en la actualidad es dueño de Seguridad Integral Canaria al considerar que «hubo acciones y decisiones que perjudicaron en su momento y comprometieron hasta la actualidad el normal funcionamiento de Ralons Servicios».

Con anterioridad, el 21 de junio de 2018, el empresario grancanario Miguel Ángel Ramírez vendió todas las acciones de Seguridad Integral Canaria a Héctor de Armas, que venía ejerciendo como administrador único de la compañía desde 2011, en los últimos seis meses bajo la tutela de un concurso de acreedores.

En ese momento, De Armas indicó que adquiría Seguridad Integral Canaria con el propósito de «dar un paso adelante en favor de la viabilidad y continuidad del proyecto empresarial» que lideró durante años Miguel Ángel Ramírez, quien ya había adelantado hace tiempo su intención de salir del capital de la compañía, en la que ya no tenía cargos directivos.

De Armas aseguró que su propósito, «a corto plazo» era incorporar al equipo directivo de Seguridad Integral y a sus mandos intermedios al capital social, dado que «será muy importante para el resurgir de la empresa la implicación accionarial de personas que conocen perfectamente su funcionamiento».