La falta de vigilancia, clave del robo del Monasterio de San Isidoro del Campo (Sevilla)

El Monasterio de San Isidoro del Campo en Santiponce (Sevilla) fue atracado la madrugada del pasado miércoles. El ladrón o ladrones entraron en el importante conjunto histórico y se llevaron dos paños de azulejos de un metro cuadrado cada uno. Se trata de dos valiosas piezas de Niculoso Pisano que datan del siglo XVI, de un importante valor artístico, que estaban ubicadas en el Claustro de los Muertos. Según los expertos, las piezas sustraídas serían azulejos con motivos de aristas y ochavados, de incalculable valor.

Fuentes de la Consejería de Cultura, que gestiona el conjunto histórico, confirmaron ayer que el robo se produjo en las dependencias de este monumento durante la madrugada del pasado miércoles. Fue el único guardia de seguridad que hay quien se percató de la sustracción cuando hacía la habitual ronda de vigilancia. Por ello el robo fue denunciado ante la Guardia Civil y está siendo investigado de forma conjunta por agentes de este cuerpo en colaboración con miembros de la Policía Autonómica. La Junta de Andalucía se vio obligada a cerrar el monumento, que normalmente está abierto al público para visitas turísticas, el pasado miércoles.

Ayer el exalcalde de Santiponce y concejal de IU, José López, denunció el hecho de que desde finales del pasado año sólo hubiera un vigilante de seguridad en el conjunto arquitectónico. En este sentido, López explicó que hasta hace unos meses había más personal en el monasterio, cuyo coste era sufragado por el Ayuntamiento. Sin embargo, dada la situación financiera del Consistorio hace unos meses tuvieron que dejar de pagarlo y pidieron a la Junta de Andalucía que se hiciera cargo del personal. «Nos dijeron que mandarían a alguien de la Junta de Andalucía, pero lo cierto es que sólo mandaron a una persona», denunció López.

Además, según el concejal, se da la circunstancia de que ese único vigilante se encarga también de guiar a las visitas que entran cada día, con lo cual mientras se ocupa de esa tarea debe cerrar la puerta.Por ello, el monasterio permanece mucho tiempo cerrado mientras ese único vigilante guía a las visitas y no vuelve a abrir hasta que termina cada recorrido.

Por su parte Rafael de la Torre, vocal de la Asociación de Amigos del Monasterio de San Isidoro del Campo, aseguró que llevan meses denunciando la escasez de vigilancia en el citado monumento. «Es una situación que se veía venir por el estado de indefensión en el que está el Monasterio desde hace tiempo», dijo. En este sentido, la Asociación asegura que ha denunciado la situación en numerosas ocasiones y que incluso hace varios meses presentaron 1.300 firmas para incrementar la seguridad y solicitando que se ampliara el horario de visitas y que se abriera también los domingos. Siempre han recibido la misma respuesta: por cuestiones técnicas y estructurales no se puede hacer otra cosa. Incluso, según Rafael de la Torre, les han propuesto a la Junta que sean voluntarios los encargados de custodiar un conjunto que alberga obras tan valiosas. De la Torre destacó el valor de las piezas robadas ya que el autor de los azulejos fue «un revolucionario de la cerámica» al ser el primero que los pintó como si fueran cuadros.

Fuente: ABC de Sevilla