La tragedia en el Madrid Arena

La tragedia de Halloween en el Madrid Arena fue una tormenta perfecta producida por una concurrencia de graves omisiones.

Resumen de un interesante artículo de investigación de EL PAIS. El articulo completo aquí.

Escalofriante

Casi nadie cumplió con su deber la noche del 1 de noviembre de 2012. Ni la policía municipal (que solo desplazó a 12 agentes a un evento en el que debía haber al menos 70); ni el organizador del espectáculo (que metió a casi 30.000 personas en un recinto donde solo podían estar unas 7.500); ni los vigilantes de seguridad (que dejaron pasar petardos y bengalas).

La investigación judicial de estas muertes ya ha concluido y sentará en el banquillo a 16 personas, dos más de las que demanda la fiscalía, según diferentes fuentes consultadas por EL PAÍS. Una novedad: entre los acusados estará el jefe de la policía municipal de Madrid, Emilio Monteagudo.

» Rafael Pastor. Era el director de seguridad y emergencias de Madridec. En su declaración manifestó que desconocía que, en un espectáculo de ese tipo, tuviera que haber un espacio dedicado a enfermería. También dijo que ignoraba que algunas de las puertas de la cota 0 o pista central estuvieran precintadas. Dijo que no conocía la normativa de incendios ni comprobó el contrato entre Kontrol 34 (empresa que proporcionó vigilantes para el evento) y Diviertt. También dijo que desconocía cómo se hizo la requisa de objetos peligrosos.

» José Luis Rodríguez. Coordinador jefe de seguridad de la empresa municipal Madridec. Admitió que, a pesar de que siempre hay una reunión previa de seguridad entre ellos y la policía para espectáculos de este tipo, en esta ocasión no la hubo. Dijo que él no inspeccionó los alrededores del pabellón (donde se hacía el botellón). Eso, según sus palabras, lo hizo seguridad; no especifica a qué seguridad se refería, pues él era su coordinador. Reconoció, eso sí, que el escenario del espectáculo tapaba una de las salidas de emergencia. Y no hizo nada al respecto. También admitió que en algunos lugares del recinto, en lugar de cámaras, sólo había carcasas sin cámara dentro.

» José Ruiz Ayuso. Según declaró, su misión era la de jefe de emergencias, y su labor, entre otras, supervisar y modificar todo aquello que estuviese mal. Él debía haber evitado que se taponasen las salidas de emergencia. Por ejemplo, la de detrás del escenario. Y dar la voz de alarma ante un problema. La noche de Halloween, según la investigación, “ni supervisó ni dio ninguna voz de alarma de nada ni ordenó modificar nada”. Ni siquiera dispuso mover las barras que taponaban salidas de emergencia. En su declaración dijo que la apertura del portón fue “una barbaridad”. Por él entraron a la pista miles de personas procedentes del botellón exterior. Una barbaridad, pero no hizo nada, siempre según los investigadores.

» José Antonio Díaz Romero. Jefe de equipo de Seguriber, la empresa encargada del acceso al recinto. También atribuye a Del Amo la orden de que se abriera el portón, con las nefastas consecuencias que acarreó esa medida. Y señaló que, aunque esa decisión fue equivocada, nadie discute lo que ordena Del Amo por su condición de director de proyectos de Madridec. A los investigadores les resulta intolerable la continua apelación de algunos imputados a la “obediencia debida”. Si la orden, como él mismo dice, fue una “barbaridad”, nunca debió cumplirse, sostienen los investigadores.

» Raúl Monterde Guillermo. Era también jefe de equipo de Seguriber. En su conducta existen numerosos indicios de que su negligente actuación contribuyó también al fatal resultado. Él era el responsable de las requisas de objetos peligrosos, y atribuyó también a Del Amo la orden de que se suavizasen las requisas y la apertura del portón.

» Roberto Mateos. Se encargaba del control de las cámaras de seguridad y de emergencias; es decir, de que todo quedara grabado y de estar atento ante posibles incidentes. No cumplió con su labor. Se ausentó al menos dos veces del cuarto. Los investigadores creen que casi hubo un abandono total de ese cuarto. Cuando se produjo la avalancha mortal, él no estaba dentro. Además, sabía que en el vomitorio donde se produjeron las muertes no había cámaras, sino carcasas vacías. Entendió que esa zona no era peligrosa. Asegura que todo lo que tenía que hacer se le olvidó cuando le llevaron a una chica inconsciente.

A los investigadores les parece demencial que a alguien encargado de un sistema vital de seguridad se “le olvide todo” en una situación así. No avisó de las avalanchas previas a la mortal; no las vio porque no estaba en su puesto.

» Juan José Paris. Coordinador de seguridad en Seguriber y encargado de controlar los accesos y requisas de elementos peligrosos. También culpa a Del Amo de dar la orden de abrir el portón. Y, aunque le sorprendió, también accedió a abrirlo para no incurrir en desobediencia.

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