Propuesta de Sanción para M.A.R

UD LAS PALMAS-CORDOBALa Comisión Antiviolencia ha propuesto una sanción por infracción muy grave, con multa de 60.001 euros, al presidente de la UD Las Palmas, Miguel Ángel Ramírez Alonso, por las manifestaciones vertidas en los medios de comunicación al final del encuentro, que generaron una dura reacción contra la labor policial y dificultaron la normal evacuación del recinto deportivo.

Como todos sabemos, el Presidente de la U.D. Las Palmas es también el dueño de la empresa Seguridad Integral Canaria, que a su vez presta los servicios de Vigilancia en el estadio donde juega este equipo.

Antiviolencia también plantea una multa de 180.000 Euros para la U.D. Las Palmas, por deficiencias en las medidas de permanencia y desalojo de espectadores al no impedir que, durante el partido en el que se decidía el ascenso, se introdujeran, encendieran y lanzaran dos bengalas en el recinto deportivo. Asimismo, se le responsabiliza de que minutos antes del final se produjera una invasión del terreno de juego por unos 200 aficionados, con suspensión momentánea del partido y, posteriormente, otra invasión masiva tras el pitido final, con el consiguiente riesgo para los jugadores y el trío arbitral.

Esta segunda sanción también responde a que, unos diez minutos antes del final del partido, se produjo de nuevo un exceso de aforo, causado por la apertura por parte de la organización de las puertas de acceso sin establecer ningún control de seguridad privada, lo que provocó que unos 500 aficionados accedieran al estadio cuando ya estaban ocupadas todas las localidades disponibles para este encuentro.

Como ha salido publicado en varios medios de comunicación, el coordinador de seguridad del dispositivo que se puso en marcha en el Estadio de Gran Canaria acusó a Miguel Angel Ramírez, presidente del club Unión Deportiva Las Palmas, de incitar a la violencia tras las declaraciones efectuadas al finalizar el partido en el Estadio de Gran Canaria.

En el Acta del Partido consta también que en la reunión previa de seguridad se le ordenó al club que para prevenir invasiones del terreno de juego al finalizar el partido, unos diez minutos antes de la finalización del partido por la megafonía del estadio se diera un comunicado para disuadir a los espectadores de saltar al campo, comunicado que nunca se realizó.

Igualmente consta que en la citada reunión de seguridad se ordenó al club que antes de finalizar el encuentro se dispusiera de un cordón de vigilantes de seguridad en número suficiente para evitar una invasión violenta del terreno de juego, (que según la legislación del deporte es responsabilidad del club organizador). A pesar de esta orden, el cordón de vigilantes de seguridad que se dispuso alrededor del campo no fue suficiente para impedir esta invasión, ya que en la grada sur y curva, donde se inició la invasión de campo, apenas había vigilantes de seguridad. El club contrató a 100 vigilantes de seguridad, y el cordón se formó con apenas 25 en todo el perímetro.

Entendemos que estos hechos suponen una mancha negra muy importante en la historia de la U.D. Las Palmas. Los más de 30.000 espectadores de este partido permanecieron sentados y atónitos observando estos lamentables sucesos mientras increpaban a los invasores y se preguntaban cómo podía acabar el partido.

Tras finalizar el partido y entre la mayoría de los aficionados la frase más escuchada era, sin duda, “la vergüenza por estos hechos”

Aún nos preguntamos:

¿Por qué se abrieron las puertas  minutos antes de finalizar el partido?

¿Por qué, pese a la advertencia de la Junta de Seguridad, solo habían 25 Vigilantes para controlar el perímetro del terreno de juego? Casi tantos como en el Edificio de Servicios.

¿Cuántos vigilantes estaban destinados a velar por la seguridad en el palco del Estadio de Siete Palmas?

Estos días se han escuchado declaraciones del Sr. Miguel Angel Ramírez intentado  echar balones fuera sobre todas las decisiones que se tomaron. La más llamativa quizás sea aquella en la que cargaba la culpa de los hechos a la Policía, teniendo que rectificar al día siguiente.

Nos preguntamos si los aficionados, socios y abonados de la U.D. Las Palmas, se merecen este Presidente y si es bueno para la entidad y los aficionados que la empresa encargada de la seguridad del Estadio sea la de su Presidente.