El día a día del vigilante. Stop agresiones ¡YA!

Los hechos (Comunidad Valenciana)

Un viajero denuncia, que tres vigilantes de seguridad de ADIF entre ellos  un compañero afiliado a la USO, con actitud muy agresiva le han impedido la entrada por el control de acceso al AVE, al portar una navaja en la maleta de su esposa.

Actuando según el protocolo la navaja es incautada por el servicio de seguridad de estas instalaciones ferroviarias, por lo que el viajero se pone agresivo y da un golpe al vigilante interviniente, dada la agresividad del viajero, el vigilante  tiene que ser apoyado por otros dos compañeros para hacerle desistir de su actitud.

La sentencia

Según esta, existió un LEVE golpe, por lo que esta agresión fue considerada como una (agresión inopinada) del usuario al vigilante, calificando esto como un delito leve de malos tratos, siendo el viajero condenado a una multa de 4 € diarios durante un mes, es decir, a una multa de 120 €.

Es incalificable que estos hechos que suceden a diario en el desempeño de nuestras funciones sean penados con unos pocos Euros de multa y de manera tan sencilla y barata quede resuelta una agresión a alguien que vela por la seguridad de los usuarios y los bienes comunes como en este caso en una infraestructura de alto riesgo.

Recordemos alerta terrorista nivel 4.

En otra actuación de lo que denominamos el ‘dia a dia del vigilante‘,  el compañero interviniente J.C. afiliado también a nuestro sindicato USO pudo realizar sus funciones con mayor éxito y reconocimiento posterior.

Los hechos (Castilla y León)

Dos detenidos, un brillante trabajo y un premio merecido

J.C. vigilante de seguridad que el pasado 26 de septiembre recibió la Mención Honorífica, Categoría B, de la Guardia Civil, por una labor impecable que ayudó a detener a dos individuos que se dedicaron, en una mañana, a sustraer varios objetos de tres establecimientos de Valladolid.

Estos individuos tenían una orden de busca y captura por la Guardia Civil en País Vasco. Se trataba de dos individuos de origen rumano.

Esto es el día a día del vigilante, en unos casos deteniendo delincuentes peligrosos en busca y captura (y esto no es la primera vez que sucede), en otros salvando vidas de personas en momentos críticos como: infartos, ahogamientos, etc a menores y adultos que se han encontrado en esas circunstancias en centros y lugares de enorme afluencia de personas donde la presencia del vigilante da un plus de tranquilidad.

Cuatro de cada cinco españoles se sienten más seguros en los lugares en los que hay presencia de vigilantes de seguridad privada.

Impidiendo además que se introduzcan en medios de transporte de alto riesgo (trenes, aviones) objetos peligrosos que puedan provocar un accidente como el caso contado del compañero R.B. en Adif Comunidad Valenciana.

Pero es que esto sucede a diario, no son hechos aislados, por ello pedimos con rotundidad.

Una ley y un reglamento que reconozca la labor del vigilante y sobre todo le proteja física y jurídicamente, no nos basta con el reconocimiento puntual por una actuación concreta, que agradecemos, pero que no soluciona la grave indefensión en la que realiza su labor diaria el vigilante.