Enemigos íntimos: Soria-VS-Rosell

Desde el ´caso Salmón´ hasta el negocio radiofónico de Carlos Sosa con la UD Las Palmas, sin olvidar La Favorita, que acabó en condena por calumnias, y la investigación a Rosell

  1. Reyes05.12.2015 | 23:56

Enemigos íntimos

Una magistrada que investiga a uno de los empresarios más importantes de Canarias; la pareja de la juez que hace negocios con el club de fútbol del empresario mientras ésta cuelga la toga por la política; la fiscal que abre una investigación administrativa para indagar si hay incompatibilidad en la operación, y un ministro que se querella contra la exmagistrada porque ésta lo acusa de manipular a la Fiscalía. Es, a grandes rasgos, la tragicomedia judicial del momento, con Victoria Rosell, Carlos Sosa, Miguel Ángel Ramírez, Guillermo García -Panasco y José Manuel Soria como principales protagonistas.

El enésimo alboroto judicial lo ha vuelto a protagonizar Victoria Rosell, pero no en el Juzgado de Instrucción número 8 de Las Palmas de Gran Canaria, sino en la arena política, a donde saltó el pasado 22 de octubre para fichar por Podemos y presentarse al Congreso como cabeza de lista por Las Palmas. En pleno cambio de roles, mientras se preparaba para sustituir la toga por La Gallera del López Socas, su pareja, Carlos Sosa, firma un acuerdo de 300.000 euros con la Unión Deportiva Las Palmas que le permite insuflar oxígeno a Clan de Medios, Comunicación y Marketing, una sociedad desde la que el periodista gestiona la frecuencia de radio arrendada por el club amarillo.

Y no parece que exista nada extraño, las aspiraciones profesionales de unos y otros hechas realidad, salvo por un detalle que pone en aprietos a la candidata frente a la Fiscalía: el presidente de la UD Las Palmas, Miguel Ángel Ramírez, es el principal imputado en la causa más importante que ha instruido la juez durante sus diez años en el juzgado capitalino, un supuesto fraude a Hacienda y la Seguridad Social que podría superar los 20 millones, según los informes de ambos organismos.

casorosell

 

La fiscal de Delitos Económicos, Eva Ríos, se querelló contra Ramírez en febrero de 2014 y, desde entonces, no pararon de saltar chispas en el juzgado. Tan raro andaba el ambiente que la fiscal se quejó al Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) por la actuación de la juez en la investigación a Ramírez, cuyo desencadenante fue una discusión a gritos en su despacho, incluida una amenaza de querella contra Ríos que hizo removerse de su asiento al fiscal jefe de Las Palmas, Guillermo García-Panasco.

Esa acusación de utilizar a los peritos de Hacienda a su antojo, llevó a García-Panasco a abrir un expediente, recabar información de lo sucedido y elevar una queja al CGPJ, con la finalidad de defender a la fiscal e interesar una sanción disciplinaria por la supuestas faltas de respeto de la magistrada. Rosell, dos meses después, se quejó al Consejo Fiscal.

Ambas denuncias, pese a la gravedad del cruce de acusaciones, se archivaron. La fiscal reprochaba a Rosell que retrasara la investigación al proteger a Ramírez como si fuera un testigo; la juez negaba la mayor porque sólo defendía los derechos del imputado y era Ríos quien demoraba la instrucción por dar órdenes a sus espaldas a Hacienda.

Y, en medio de todo esto, el propietario del Grupo Ralons y presidente de la UD, Miguel Ángel Ramírez, a quien beneficia cualquier anomalía en la instrucción siempre que sea achacable a su persona, pues en el momento procesal oportuno, si finalmente se abre juicio oral, podrá solicitar una nulidad de actuaciones o una atenuante de la responsabilidad penal por dilaciones indebidas. Ramírez, en las dos veces que ha sido citado a declarar, una por Rosell y otra por Salvador Alba, que la sustituye, ha insistido en que no van los tiros por ahí, que no ha hecho trampas para pagar la nómina en Seguridad Integral Canaria y que demostrará su inocencia sin esas mañas procesales. ¿Cómo? Primero mediante documentación que acredite la veracidad de las dietas declaradas; después con una pericial que desmonte las conclusiones de la Administración Tributaria y la Seguridad Social.

La Favorita y el salmón

Pero para ese desenlace queda tiempo, años incluso, y la actualidad lleva a la UD, el contrato con Carlos Sosa y la investigación abierta contra Rosell por la Fiscalía de Las Palmas en pleno inicio de la campaña electoral, sin olvidar al ministro de Industria, Energía y Turismo, José Manuel Soria, que regresa a las Islas como número uno del PP en la plancha al Congreso.

¿Y qué tiene que ver el ministro y presidente de los populares en Canarias? Según Rosell, está detrás de la filtración a la Fiscalía del contrato de su pareja con la productora UD Radio, con el objetivo de utilizar al ministerio público para desprestigiarla en el arranque electoral. La candidata de Podemos vertió esa acusación contra Soria el pasado jueves, tras enterarse de las diligencias abiertas en Fiscalía, y el ministro ha respondido con una querella por injurias y calumnias desde Madrid.

No es el único enfrentamiento público que ha existido entre Soria y Rosell. El PP se quejó al CGPJ tras acusar a la juez de redactar la querella del caso salmón, que fue presentada en 2009 por el compañero de Rosell ante el Tribunal Superior de Justicia de Canarias. Soria, entonces vicepresidente del Gobierno de Canarias, fue imputado por un viaje en el avión privado de un promotor noruego, Björn Lyng, ya fallecido, pero tanto ese caso como la queja se archivaron. El punto de no retorno, en realidad, sumerge sus raíces en La Favorita, otro supuesto escándalo del líder conservador, esta vez por la compra de la antigua tabaquera para oficinas municipales, cuando era alcalde la capital grancanaria. La cosa acabó con una multa para Sosa en 2005 como autor de un delito continuado de calumnias. Así han seguido desde entonces, entre demandas, querellas y las críticas al ministro en su medio digital, una historia que Sosa ha recopilado en forma de libro.

Habrá que esperar al desenlace de la investigación abierta por la Fiscalía para añadir nuevos capítulo a la gran novela negra de la ciudad, esa en la que Alexis Ravelo busca inspiración para sus personajes de ficción. Esas diligencias, igual que las incoadas en primavera, las lleva Eva Ríos y son de carácter informativo, es decir, se mueven en el plano disciplinario y no en el penal. La fiscal cree que Sosa negoció el contrato de servicios con la UD cuando Rosell aún era juez y, por tanto, podría haber incurrido en un falta disciplinaria al no apartarse de la causa.

La candidata, en cambio, resta importancia a esas pesquisas y las relaciona con el caso Lifeblood, una causa en la que imputó a Lourdes Quesada, actual directora de Relaciones con la Administración de Justicia y esposa de García-Panasco. El asunto no pasó de diligencias previas tras dos años de instrucción, pero asegura que desde entonces el fiscal jefe se lleva mal con ella. En Fiscalía, sin embargo, ha tenido desencuentros graves con Delitos Económicos, Extranjería y Criminalidad Informática, en este caso porque el ministerio público no apoyó la recuperación del disco duro de su ordenador, después de que este se estropeara y la juez denunciara en el juzgado una especie de sabotaje.

La exmagistrada, en su defensa, sostiene que desconocía esas negociaciones. Su pareja, en declaraciones a Efe, admite que los directivos de la UD contactaron con él a mitad de octubre, esto es, antes de que el CGPJ autorizara la excedencia de la juez, pero resta importancia a esa breve coincidencia temporal porque Rosell ya había recibido la propuesta de Podemos, la iba a aceptar y no le había comunicado que negociaba un contrato de 300.000 euros con la UD.

El acuerdo final lo firmó Sosa con el director general del club, Patricio Viñayo, el 28 de octubre. Ramírez asegura que desconocía las negociaciones y se enteró del preacuerdo el 23, un día después de que la juez recibiera permiso para presentarse a las elecciones.

Y, para cerrar el círculo, el Gobierno de Canarias abre expediente a Sosa por negociar con la frecuencia de radio sin informar previamente de ese negocio jurídico.

Fuente: laprovincia.es