Eulen contrata en condiciones tercermundistas

Denuncian que «los controles de seguridad del aeropuerto Adolfo Suárez – Madrid Barajas están en manos de personal contratado en condiciones tercermundistas».

«EULEN pretendió que esta oferta a la baja fuera asumida exclusivamente por los trabajadores, “ofreciéndoles” como condición para “contar con ellos” que asumiesen una reducción de salario de entre un 27% y un 40%.».

La Confederación de Sindicatos Profesionales Aéreos (CSPA) ha expresado que «la oficina SAETA del Aeropuerto Adolfo Suárez-Madrid Barajas tiene, entre otras funciones, la responsabilidad de la emisión de acreditaciones de seguridad del personal y vehículos del aeropuerto. Hasta hace poco AENA tenía estos servicios subcontratados a la empresa ATLAS, la cual el año pasado acordó con los trabajadores una reducción de salario de un 12%, comprometiéndose con ello a mantener todos los puestos de trabajo. Los trabajadores hicieron el esfuerzo y redujeron por un año sus “menos de mileuristas” salarios, pero la empresa no cumplió su palabra, ya que sus empleos no se han mantenido.

En 2014, la oficina SAETA ha sido subcontratada por AENA a la empresa EULEN, a quién le fue adjudicado el servicio concursando con una reducción de la oferta económica de un 15%, pero garantizando, según las bases del concurso, que daría el servicio con personal con un mínimo de 3 años de experiencia en el puesto.

EULEN pretendió que esta oferta a la baja fuera asumida exclusivamente por los trabajadores, “ofreciéndoles” como condición para “contar con ellos” que asumiesen una reducción de salario de entre un 27% y un 40%. Esta reducción no aseguraba la continuidad en el expediente de todo el personal, sino tan solo del 50%, el resto lo suplirían con personal sin experiencia. Como era de esperar, los trabajadores no aceptaron esta intolerable propuesta. Estamos hablando de trabajadores que tenían salarios de 906,70€ brutos/mes incluyendo prorrata de pagas extras, y que si se les aplicasen las reducciones pretendidas, ellos y sus familias tendrían que vivir con ingresos del entorno al del salario mínimo.

Hay cosas de las que AENA no debería desentenderse y que no debería aceptar.

La respuesta de ambas empresas ante la negativa de los trabajadores a aceptar sus condiciones fue drástica. En primer lugar se produjo el despido por parte de ATLAS de la totalidad del personal existente. Este personal contaba con una experiencia de entre 5 y 15 años en el desempeño de dichas tareas. Por su parte EULEN contrató a nuevo personal, sin experiencia alguna para cubrir el servicio.

Los trabajadores damnificados por este atropello solicitan a AENA que exija a la empresa EULEN el cumplimiento íntegro del pliego de condiciones, así como el inmediato reingreso de los despedidos.

Desde CSPA solicitamos a la dirección del aeropuerto que no acepte estos comportamientos faltos de ética por parte de las empresas subcontratadas, tome ya mismo cartas en el asunto y haga cumplir los pliegos de los contratos.

Fuente: tercerainformacion.es

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