La fábrica de armas de Pedralonga en A Coruña se quedaba esta medianoche sin vigilancia.

La empresa SegurIbérica abandonó el servicio a las doce de la noche, y hasta que no se resuelva la deuda contraída por Hércules de Armamento, cifrada en más de medio millón de euros, desde hace varios meses.

Según la información dada a trabajadores de la firma, la empresa dejara  las instalaciones y tendrá que ser la Guardia Civil o la Policía Nacional las que se encarguen de la seguridad de las mismas, propiedad del Ministerio de Defensa.

Tal y como se preveía a las 00:00 horas la fábrica de Armas de Pedralonga quedo sin Vigilantes de Seguridad, la empresa compareció, retiro las armas a los Vigilantes de Servicio y los envió a sus casas.

Por lo tanto la seguridad de esta fábrica de armas al no comparecer ninguna dotación ni de la Policía Municipal, Policía Nacional o Guardia Civil, a pesar de haber sido avisados, quedaba a partir de este momento en manos de los operarios de la fábrica, que además mantienen una huelga desde hace días por el impago de sus salarios.

La empresa de seguridad SegurIberica dejó anoche la fábrica de armas al no cobrar desde el mes marzo, los 15 Vigilantes recibieron sus sueldos, pero la deuda de Hércules de Armamento con Segur Ibérica ronda ya los 500.000 euros. Lo hizo, según indicaron fuentes de la misma, por la deuda acumulada por la concesionaria de la fábrica, la empresa Hércules de Armamento.

«Esto se queda sin seguridad», afirmaban algunos de los 15 Vigilantes que hasta  el  momento  venían  prestando  sus  servicios  en  estas  dependencias.

«Estábamos  cuando  la  fábrica  era  de  Santa  Bárbara,  luego  cuando  estuvo

General Dinamycs y ahora», explica uno de los vigilantes, que mañana, jueves, tendrán una reunión con los responsables de su empresa y esperan que los recoloquen en otros lugares para continuar con sus labores de seguridad.

El principal responsable de Hércules de Armamento es en estos momentos Ramón Mejuto, que ya había sido director de la fábrica cuando esta pertenecía a General  Dinamycs.  La  empresa  está  intentando  reanudar  la  producción  de armas.

Dado que las instalaciones están destinadas a la fabricación de armamento y por ello requieren unas especiales medidas de seguridad, Hércules de Armamento avisó a la Guardia Civil y a la Policía Nacional de que la empresa de seguridad abandonaba las instalaciones a medianoche, pero esto no sucedió y los vigilantes de SegurIbérica seguían esperando a los agentes para que fuesen ellos los que se encargasen de las labores de vigilancia mientras la empresa concesionaria buscaba otra solución.

En este acto sin precedentes, ha estado presente el compañero Ivan Blanco, Secretario de Organización de  la  Federación  de  Trabajadores  de  Seguridad  Privada FTSP-USO Galicia así como los miembros del comité de la USO en esta empresa en Coruña.