'Ni vigilante ni alarma'. La galería de tiro de Madrid donde robaron las armas tenía la alarma apagada y carecía de vigilante.

coche1--644x362El recinto se encuentra en un polideportivo subarrendado por el Ayuntamiento de San Sebastián de los Reyes. Las puertas no estaban forzadas y los ladrones sabían las medidas de seguridad.
La galería de tiro donde la noche del sábado se perpetró el robo de cerca de un centenar de armas a manos de una banda delictiva tenía la alarma desconectada en ese momento. Según precisaron fuentes de la investigación, el recinto, pese al arsenal que guardaba y las horas a las que se produjo el suceso, sobre las diez y media de la noche, tampoco disponía de vigilancia privada.

La galería Dehesa Boyal es privada, pero se encuentra en el interior de un polideportivo subarrendado por el Ayuntamiento de San Sebastián de los Reyes. Los delincuentes gozaron de todo tipo de facilidades para lograr su cometido, por lo que no se descarta que alguien cercano a la galería les hubiera pasado información de las medidas de seguridad o incluso que alguno de los asaltantes hubiera participado en alguno de los cursos o actividades que allí se desarrollan.

Pistolas semiautomáticas.

Las fuentes consultadas por ABC detallaron que la práctica totalidad de las armas sustraídas son cortas, concretamente pistolas semiautomáticas. Son propiedad de particulares que disponen de licencia para utilizarlas pero que las dejan allí en depósito cuando no las utilizan. La Jefatura Superior de Policía está tratando el caso con la máxima prioridad, indicaron nuestros informantes.

Lla banda la componían al menos cuatro o cinco personas, que irrumpieron sin forzar la puerta cuando la galería se encontraba ya cerrada al público. Llegaron en un BMW robado poco antes en la provincia de Toledo. No se descarta que también utilizaran otro vehículo.

Ni rastro de las armas.

Los testigos del suceso dieron la voz de alerta a la Policía, que puso a numerosas patrullas a seguir los pasos del grupo delictivo, que iban embozados, con guantes y vestidos de oscuro. Se sospecha que lo componían españoles y latinos. En la persecución se sumó la Guardia Civil, puesto que los ladrones se adentraron en su demarcación. De hecho, abandonaron el vehiculo robado en un paraje de Rivas Vaciamadrid, e inmediatamente le prendieron fuego. Escaparon, con todo el arsenal, en otro vehículo. La prioridad policial a este caso se debe al peligro que pueden ocasionar tantas armas en el mercado negro.

 Fuente: abc.es

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