Perplejidad absoluta entre los profesionales de la Seguridad Privada ante las reiteradas noticias sobre funciones, salarios y categorías laborales de los «Vigilantes de la playa»

La Generalitat Valenciana convoca 1.000 plazas de informador de playa, que cobrarán 4.000 euros en dos meses

https://valenciaplaza.com/generalitat-playas-covid-19

Los mil vigilantes de las playas serán funcionarios dos meses

https://www.lasprovincias.es/comunitat/vigilantes-playas-funcionarios-20200611003925-ntvo.html?ref=https:%2F%2Fwww.google.com%2F

Ante este nuevo aluvión de noticias respecto del control de acceso y aforos en las playas, que algunas comunidades van a aplicar, nos hacemos varias preguntas que, lógicamente, nadie nos va a responder.

De estas noticias deducimos que los profesionales que llevan dedicándose a esto de la seguridad privada años y años, vigilantes de seguridad y auxiliares adscritos a empresas de seguridad, (en los 90 guardas de seguridad) trabajadores formados y cualificados que dan la cara (en muchos casos para que se la rompan y a los hechos nos remitimos de lo que está pasando en transportes públicos, hospitales, etc) por unos escasos 1000 euros/mes, ‘claro está el que llega a cobrarlos si la empresa no ha quebrado antes’, ¿no están cualificados para desempeñar esta labor sin más inventos?

Desde la FTSP-USO  no salimos de nuestro asombro al ver cómo Estamentos Públicos, como Ayuntamientos y Gobiernos Regionales reconocen y dan categoría laboral así como denominación de origen de un plumazo a la figura más que discutible de: auxiliar de playa, informador de seguridad, informador de playa, controlador de seguridad de aforos de playa y un largiiiisimo etc., a la persona y a la labor que va a desempeñar y que va a dar la cara (en ocasiones también para que se la rompan) ante la necesidad de mantenimiento del orden, aforo, horas limite de permanencia y demás medidas encaminadas a controlar y vigilar comportamientos humanos en espacios públicos concretos con gran afluencia de personas;  eso sí, con salarios digníiiisimos de unos 2000 euros y categoría laboral de funcionarios en un abrir y cerrar de ojos.

Por cierto, ¿Les darán también la condición de Agentes de la Autoridad y la protección jurídica que esta categoría conlleva, defensa reglamentaria o sprays de defensa, etc? ¿O esta figura le llamará la atención al ciudadano infractor si se tercia, en bañador , camiseta y dotes de psicólogo mediador (si es que la posee), como arma disuasoria? ¿Qué creen? ¿Que todos los ciudadanos que acudan a estos espacios abiertos playeros, obligados a cumplir una normativa específica provocada por la Pandemia del Covid-19 incómoda en muchos casos,  van a ser respetuosos con las normas impuestas por las autoridades y/o con la persona que le recuerde que está actuando de manera irregular o no permitida?

Por si lo desconocen, estas funciones las llevan haciendo AÑOS Y AÑOS los vigilantes de seguridad y sus auxiliares en eventos deportivos -¿les suena?- y macro conciertos -¿a que también les suena?-.  Es decir, que algo de experiencia y formación tendrán respecto al control y comportamiento cívico de grandes masas  en grandes eventos o afluencias masivas de personas. 

Lógicamente, como sindicato nos alegramos enormemente de los agraciados que accedan a estos fabulosos empleos (que de repente van a ser dos mileuristas); pero los Vigilantes de Seguridad y sus Auxiliares, trabajadores perfectamente formados y cualificados que se dedican a esto de manera profesional, y las empresas de seguridad legalmente establecidas para las que trabajan se estarán haciendo a estas horas la misma pregunta y que desde estas líneas queremos trasladar a estos responsables Públicos: 

¿Cómo es posible que cuando necesitan recurrir a los verdaderos profesionales en la materia, es decir, a las Empresas de Seguridad legalmente constituidas y a sus trabajadores  a través de concursos públicos o contratos privados para la vigilancia de sus dependencias o grandes eventos de cualquier índole, las Empresas de Seguridad se vean arrastradas a aceptar contratos inasumibles por la miseria económica que proponen, teniendo que renunciar a presentarse o que en el caso de aceptarlos, no les llega  para pagar, no ya un salario digno dada la responsabilidad y el riesgo de 1500 o 2000 euros, sino que a duras penas pueden pagar los miserables 900 a 1000 euros que cobran los vigilantes o auxiliares adscritos a estas empresas de seguridad, abocando por ello a muchas de ellas al cierre a corto o medio plazo?.

Por cierto, le queremos recordar a los responsables públicos en estas Comunidades Autónomas contratistas de servicios de seguridad, que lo mismo no se han enterado, que todos estos profesionales de la Seguridad (Vigilantes de Seguridad y Auxiliares)  ahora mismo están, por miles, inmersos en ERTES, ERES o directamente ya en el PARO.

Una auténtica vergüenza y de nuevo, un total desprecio para los profesionales de la Seguridad Privada.

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