USO pide a Hacienda que los ERTE del Covid-19 no supongan un  segundo pagador.

NOTA DE PRENSA

El sindicato USO  ha  registrado en  el Ministerio de Hacienda la solicitud de que se pongan en marcha medidas fiscales excepcionales relativas a los ingresos derivados de los ERTE del coronavirus. Mediante escrito dirigido a la ministra María  Jesús Montero,  la Unión Sindical Obrera solicita que los  ERTE  “no  penalicen  fiscalmente  a  los  trabajadores  afectados.  Proponemos que  se establezca una  medida excepcional de aplicación solo para  el ejercicio de la Renta 2020,  consistente en  que  no  se considere al SEPE como  pagador a efectos de IRPF”, reza  el escrito.

De esta forma, se exonera “a los contribuyentes con ingresos inferiores a 22.000 euros de la obligación de presentar declaración” y se evita “el problema de ajuste de retenciones para  todos los afectados por un ERTE”.

Sara García, secretaria de Acción Sindical y Salud Laboral de USO,  explica que “un trabajador afectado por un ERTE es muy difícil que  supere los 22.000  euros anuales de rendimientos de trabajo, ya que la gran mayoría han percibido durante ese paro obligado un 70% de su base reguladora. Sin embargo, si el SEPE es un segundo pagador, es muy probable que  deje de estar exento, pues el límite baja a 14.000  euros. Recibirán un nuevo  golpe a su economía familiar el próximo año”.

García recuerda que  las medidas excepcionales para  los ERTE  derivados del coronavirus “estaban pensadas para  evitar una  emergencia social y el desplome insostenible del empleo. Como medidas de emergencia, requieren ser tratadas así hasta el final. Porque, además de  cambiar los umbrales para  presentar o no la declaración, los trabajadores tendrán un  baile de  retenciones que  también les perjudicarán: retención previa a pasar a ERTE; retención mínima del SEPE; nueva retención al volver al empleo seguramente sin ajustar…”

La petición urgente de USO queda circunscrita a los ERTE derivados directamente de  la crisis sanitaria por el covid-19. No obstante, “es necesario abrir un debate pausado para  una modificación general de la tributación de los ingresos del SEPE. El trabajador ha  cotizado de  su nómina para  las prestaciones, tributa un mínimo por la prestación y tiene además una penalización fiscal justo en su peor momento de  ingresos por  pérdida total o temporal de  un  empleo. En  nuestra opinión, el SEPE nunca debería ser segundo pagador a efectos de rendimientos del trabajo y esperamos que  esta situación de  emergencia permita avanzar también en  un cambio permanente”, pide Joaquín Pérez, secretario general de USO.

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